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Molino de Lorenzo

Localización.

Nigüelas. Camino de Dúrcal.

Propiedad.

Particular

Cronología.

Posiblemente el molino sea del siglo XVI.

Estado de conservación.

El edificio es fruto de las transformaciones y reformas sufridas para adaptarse a vivienda y centro destinado al turismo.

Tipología.

Era un molino hidráulico de cubo: el agua llega por el caz hasta la parte superior de una torre, normalmente de forma cilíndrica, para caer en un recipiente, que se denomina cubo. La rampa del cubo se estrecha en la bajada, a esta parte se le conoce como bocín, para aumentar la fuerza de choque del agua contra el rodezno.

La canalización de agua derivaba la presa del río Torrente, a unos 300 metros por encima del Molino Alto, desde donde era conducida por la acequia de La Pavilla hasta el Partidor del mismo nombre. Dividido el caudal en dos partes, una para Dúrcal y otra para Nigüelas, bajaba desde esta segunda desviación, por la acequia hacia la calle Canalón, y era derivada hacia la almazara para hacerla llegar a los cubos, volviendo posteriormente a unirse a la acequia mediante un canal que se conoce como socaz.

En planta suelen tener forma de "T" o "L". Este molino responde a la segunda tipología. El rodezno y el sistema mortuorio son horizontales.

Descripción.

Este molino de harina es ahora un complejo agroturístico. El edificio está constituido por dos partes, la más antigua que mantiene la antigua estructura arquitectónica y otra, resultado de la ampliación del edificio.

El Proyecto Aramis llevado a cabo en 2001, realizó un estudio sobre el molino, en ese momento, según la descripción realizada: tiene varias dependencias, la mejor conservada corresponde a la sala de molienda que presenta en buen estado de conservación los dos empiedros con sus respectivas muelas. La solería se conserva bien y está formada por losas rectangulares de terracota. El alfarje de la misma tiene rollizos de madera en buen estado de conservación. Los cárcavos conservan el empedrado de la solera y restos de maquinaria.

Al norte de la sala hay otras dependencias que sirven de almacenaje, en buen estado.

De la sala de la molienda parte las escaleras que conducen a la planta alta, en esta zona la solería es de barro cocido. Es fruto de las reformas realizados para adecuarla a los dormitorios.

Al norte hay otras dependencias anexas que no corresponden a la estructura originaria del edificio. En este espacio se disponen los cubos.

La cubierta, aunque reformada, es a dos aguas con empleo de teja curva árabe, igual a la que mantiene en la actualidad.

Con respecto a la maquinaria, conserva las cuatro muelas, correspondientes a los dos empiedros. Uno de ellos mantiene el guardapolvos de madera. En buen estado están las tolvas para cada uno de los empiedros. Presenta dos cabrias en perfecto estado de conservación así como todas las herramientas para el picado y levantamiento de piedras.

En uno de los cárcavos el rodezno está muy deteriorado, y tiene maza álabes, satín y puente, todo ello de madera; donde se agarra una vara de hierro cuyo extremo concluye en la sala de molienda. En el otro cárcavo el rodezno tiene eje metálico y álabes de hierro. El saetín es de madera, tiene la paraera igualmente constituida por una plancha metálica.

El molino tiene instalado un sistema eléctrico para el movimiento de las muelas mediante una dinamo, así como sistema de ejes que posibilitan su funcionamiento.

Exteriormente los muros están encalados.

Datos históricos.

Además de para el riego el agua fue aprovechada como fuerza motriz, generándose a lo largo de la historia de Nigüelas una notable actividad proto-industrial, tal y como lo constatan los molinos conservados.

El empleo de la fuerza hidráulica, para poner en marcha el molino, supuso un avance con respecto a los anteriores de sangre, debido, por un lado, a la agilización del trabajo, y por otro, a que ya no se requería tanta atención por parte de los trabajadores, para evitar que el animal parase de dar vueltas, pues si esto ocurría cesaba por completo la actividad del molino.

El agua está muy presente en el municipio, lo que justifica el gran número de ingenios hidráulicos que han existido, tal y como nos vienen informando las fuentes históricas y documentales.

El Molino de Lorenzo es probable que sea uno de los cinco molinos de harina que se recogen en el libreo de apeo de 1572.

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Sonia Salido