Molino de Petaca
Localización.
Nigüelas. Calle Canalón.
Propiedad.
Particular.
Cronología.
Posiblemente del siglo XVI.
Estado de conservación.
Bueno.
Tipología.
Era un molino de cubo: el agua llega por el caz hasta la parte superior de una torre, normalmente de forma cilíndrica, para caer en un recipiente, que se denomina cubo. La rampa del cubo se estrecha en la bajada, a esta parte se le conoce como bocín, para aumentar la fuerza de choque del agua contra el rodezno.
La canalización de agua derivaba la presa del río Torrente, a unos 300 metros por encima del Molino Alto, desde donde era conducida por la acequia de La Pavilla hasta el Partidor del mismo nombre. Dividido el caudal en dos partes, una para Dúrcal y otra para Nigüelas, bajaba desde esta segunda desviación, por la acequia hacia la calle Canalón, y era derivada hacia el Molino Petaca para hacerla llegar a los cubos, volviendo posteriormente a unirse a la acequia mediante un canal que se conoce como socaz.
Descripción.
Era un molino de harina, elemento fundamental en la economía tradicional. A este se añadió una panadería con horno de leña, que al igual que el molino ha dejado de funcionar.
Aunque no se puede acceder al molino, según la información de los vecinos, aún se conserva además de los dos cárcavos con los correspondientes rodeznos, gran parte de la maquinaria .
Datos históricos.
Además de para el riego el agua fue aprovechada como fuerza motriz, generándose a lo largo de la historia de Nigüelas una notable actividad proto-industrial, tal y como lo constatan los molinos conservados.
El empleo de la fuerza hidráulica, para poner en marcha el molino, supuso un avance con respecto a los anteriores de sangre, debido, por un lado, a la agilización del trabajo, y por otro, a que ya no se requería tanta atención por parte de los trabajadores, para evitar que el animal parase de dar vueltas, pues si esto ocurría cesaba por completo la actividad del molino.
El agua está muy presente en el municipio, lo que justifica el gran número de ingenios hidráulicos que han existido, tal y como nos vienen informando las fuentes históricas y documentales.
El Molino Petaca puede ser uno de los cinco molinos de harina que se recogen en 1572. En el siglo XVIII el Marqués de la Ensenada lo cita. Por estos años, su dueño es Sebastián Morales y es conocido como "el del lugar".


