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Almazara de Las Laerillas

Almazara de Las Laerillas

Localización.

Nigüelas. Calle Canalón.

Propiedad.

Ayuntamiento de Nigüelas. Donado por María Antonia Zayas Osorio Covalche.

Cronología.

Siglo XV.

Estado de conservación.

Muy bueno. Fue restaurado en 1991 por iniciativa del Ayuntamiento.

Tipología.

Era un molino de cubo: el agua llega por el caz hasta la parte superior de una torre, normalmente de forma cilíndrica, para caer en un recipiente, que se denomina cubo. La rampa del cubo se estrecha en la bajada, a esta parte se le conoce como bocín, para aumentar la fuerza de choque del agua contra el rodezno.

La canalización de agua derivaba la presa del río Torrente, a unos 300 metros por encima del Molino Alto, desde donde era conducida por la acequia de La Pavilla hasta el Partidor del mismo nombre. Dividido el caudal en dos partes, una para Dúrcal y otra para Nigüelas, bajaba desde esta segunda desviación, por la acequia hacia la calle Canalón, y era derivada hacia la almazara para hacerla llegar a los cubos, volviendo posteriormente a unirse a la acequia mediante un canal que se conoce como socaz.

Descripción.

Este molino de aceite, situado en el casco urbano, ha estado en funcionamiento desde el siglo XV hasta la segunda década del siglo XX.  Conserva la maquinaria y es esta una buena muestra de los distinto tipos de molinos que se han utilizado a lo largo de la historia.

A la entrada hay un patio de acarreo, en el que se disponen unos pequeños cubiles para la aceituna (trojes o arrojes). Estos trojes numerados eran asignados a los cosecheros que por orden iban aportando su aceituna por "cargos" (cantidad que se prensa en una sola vez. Un cargo o "viga" es aproximadamente 250 Kg. o 5 fanegas de aceituna). En una primera habitación aún podemos ver un ejemplo de molino de sangre, de origen romano, que era movido por la fuerza de un animal, en sentido contrario a las agujas del reloj.

La aceituna era molida con un rollo de piedra vertical o empiedro montado sobre un eje (falange) que gira a su vez sobre otro vertical.

En la misma sala de prensado se reserva un espacio para el molino hidráulico, con estructura similar al anterior, pero los ejes son de acero para montar dos rollos verticales. En este caso sólo monta en uno y en lugar del otro hay una tolva.

Es movido por la fuerza motriz del agua, procedente de la acequia que desciende desde el Partidor de la Pavilla.

Una vez molida la aceituna se produce la masa o mastrujo que hay que prensar para obtener el aceite. Hay dos prensas de viga que tienen más de 11 metros de largo y un quintal o pesillo próximo a los 800 Kg. de peso, unido a una viga con un tornillo sin fin o husillo de tipo romano.

Se prensaba cada cargo dos veces: una con la masa a temperatura ambiente (se obtenía el aceite virgen para la alimentación) y en la otra viga, otra prensada con la masa desmenuzada por golpeo y rociada con agua caliente (obteniéndose un aceite de menos calidad para iluminación).

Los aceite se recogían en los "pozuelos" bajo las vigas de decantación.

El proceso de prensado tarda más que la molienda y los ayudantes del maestro molinero, un número de dos, continuaban trabajando durante la noche. Dormían en las "chillas" (camastros elevados del suelo).

El resto sólido (orujo) servía como combustible y alimento para animales domésticos. El aceite es muy sensible a la oxigenación y se añeja con facilidad. hay que almacenarlo bien tapado y en lugar fresco. Por esto en la almazara existen las tinajas embutidas en el suelo para conservarlo durante más tiempo-

Tanto el interior como el exterior del edificio están encalados. Las cubiertas son de madera.

Datos históricos.

Además de para el riego el agua fue aprovechada como fuerza motriz, generándose a lo largo de la historia de Nigüelas una notable actividad proto-industrial, tal y como lo constatan los molinos conservados.

El empleo de la fuerza hidráulica, para poner en marcha el molino, supuso un avance con respecto a los anteriores de sangre, debido, por un lado, a la agilización del trabajo, y por otro, a que ya no se requería tanta atención por parte de los trabajadores, para evitar que el animal parase de dar vueltas, pues si esto ocurría cesaba por completo la actividad del molino.

El agua está muy presente en el municipio, lo que justifica el gran número de ingenios hidráulicos que han existido, tal y como nos vienen informando las fuentes históricas y documentales.

La almazara de Laerillas es quizás la más antigua y aparece recogida en el libro del apeo y suertes de 1572. Este molino convertido en museo es un ejemplo no sólo de molino hidráulico, también de sangre.

Acciones de Documento

Sonia Salido